lunes, 5 de octubre de 2009

Cielo


Amplio cielo, cielo de cristal. Descubre el espejo de mi mente, despeja el reflejo en mi mirar. Hacia arriba, hacia lo Alto quiero andar; nadando entre las nubes de tus sueños, cantando entre tus pájaros sin dueño.

Limpio cielo, cielo de libertad. Desata los nudos de ilusión, desprende las cadenas de mi misión. Hacia adentro, hacia lo Profundo quiero andar; charlando con mis impulsos, amando mis atributos de amor.

Padre cielo, cielo de redención. Despierta los labios de mi espíritu, educa los cuerpos de mi personalidad. Hacia Él, hacia el Cristo quiero andar; sirviendo junto a sus manos, orando junto a su corazón.

Madre cielo, cielo de compasión. Aflora los pétalos de la unidad, enciende la llama de nuestra caridad. Hacia Tí, hacia tu Pureza quiero andar; creando nuevos patrones de vida, viviendo la fe en cada paso de mi evolución.

Oh cielo, tan clara es tu intensión y tan fino tu contorno. Hazme un verdadero ser de la luz, para fundirme en tu omnipresencia y contemplar las bellezas de tu creación.


http://www.youtube.com/watch?v=OKiOs7XN_yo

miércoles, 8 de julio de 2009

El vuelo del pájaro




Vuele mi pájaro, vuele hacia el Sol. Con su canto endulza las heridas de la tierra, con su llanto despierta al hombre de su ilusión. Es su voz la inspiración de coraje cuando la timidez ahonda en la mar.
Y el Sol dio su primer destello de luz…

Vuele mi pájaro, vuele hacia el Sol. Con su simpleza hace que todo brille, con su inocencia aleja al hombre de su ambición. Es su pureza la confianza de los capullos al momento de florecer y abrirse al Amor.
Y el Sol comenzó a iluminar el horizonte…

Vuele mi pájaro, vuele hacia el Sol. Con su belleza despliega colores sobre los prados, con sus colores irradia armonía al desamparado. Es su brillo la fuente de agua que calma la seca de ira.
Y el Sol abrió sus brazos compasivamente…

Vuele mi pájaro, vuele hacia el Sol. Con su volar va marcando el sendero, con su transitar enseña al ciego a caminar. Es su libertad la apertura hacia los cielos cuando los rasguños de la culpa al inocente intentan desgarrar.
Y el Sol se abrió en corazón ofreciendo su Morada…

Vuele mi pájaro, vuele hacia el Sol. Con su sinceridad besa las mejillas del viento, con su autenticidad simplemente ama al Señor. Es su devoción por la Vida mi faro cuando por confusos pasajes me alejo de mi misión.
Y todo se fundió en su Luz…

viernes, 19 de junio de 2009

Indicios


Alma de crisol, humo de recuerdos.
Nada busco, ya que nada tengo.

Tiempo de verdad, rostro de mi Ser.
Todo cambia, de mi centro vengo.

Cura de ilusión, ojo de cristal.
Siempre encuentro, hoy me guía el viento.

Pétalo de miel, dulce bandoneón.
En el río fluyo, ya no existe el tiempo.

Agua de mi sed, cielo de mi voz.
Me renuevo en ciclos, y retorno al templo.

Raso de mi piel, seda del dolor.
En el Sol construyo, en sus rayos pienso.

Salmo sin color, clave de vejez.
Suelto amarras, y a mis fantasmas destierro.

Cruz de mi sermón, bálsamo de fe.
En el olor del Cristo me siento despierto.

Cerro de mi amor, monte de mi paz.
Tus secretos me develas en silencios.

Luces de ascensión, danzas de espiral.
Con su azul atraen los sentidos de mi cuerpo.

Hora de crecer, prueba de mi sal.
En mis manos llevo el candelabro eterno.

Paz, sólo paz...

miércoles, 10 de junio de 2009

En tránsito


El descanso en la hierba de la vida. El susurro de altaneras montañas… y tú.
Sobre el manto de incertidumbre yaces tú, entre caricias y lágrimas, entre el despertar y el sueño; como un remolino de dudas alborotadas entre las luces.
Tú… como una gaviota buscando su tierra, como una herramienta embriagada en ilusión. En una ceguera de finos trazos escondes tus tristezas; en una manantial de infinita luz aguarda tu compasión.
Tú… que entre las nubes de la mente te escondes, que en el silencio comprendes el Amor. Con devoción te diriges a tu Padre, con negligencia llevas adelante tu acción.
Buscador, ya deja de buscar… encuentra. Soñador, ya deja de soñar… despierta. Orador, ya deja de pedir… acepta.
En tus raíces se encuentra el camino de regreso a casa. Ya no mires hacia arriba, mira para adentro. No lo busques en lo alto, encuéntralo en lo profundo. Él ya te halló a ti…

Samana Sivutuama

lunes, 1 de junio de 2009

Cruz de luz (inspiración Nave)



Alza vuelo el ángel alado, reflejando en el cielo su canto de arco iris. Vueltas da en el aire, danza al compás del viento, cuando los colores se mezclan en un eterno despertar.

Vuele, mi amado soñador, hasta el infinito de las verdades ocultas. Viva, mi dulce ruiseñor, entre melodías celestiales, hasta que el mar se una al cielo, hasta que el presente se consagre en eternidad.

Alza vuelo un Ser dorado, cuyas alas proyectan su sed de libertad. En la redención de su canto encuentra consuelo, y en el suelo fértil de la Vida logra hallar su Paz.

Vuele, mi sincero peregrino, cruce el portal. Vibre en el diapasón eterno, y fúndase en su verdadero hogar. Ni los vientos ni mareas podrán detener su paso si es que vuela por el simple amor al volar. Nada busque, nada pida, sólo exprese su amor a la verdad.

Alza vuelo una Cruz de Luz, y el Todo se regocija de amor y alegría.

miércoles, 18 de marzo de 2009

El último portal



En la niebla del desamparo corre el rumor de la vida, camuflando su aspecto bajo hojas de algodón.
Atraviesa la negra noche en un fino bote de madera, sin siquiera mojar sus botas, amarrando sus sueños al muelle, liberándose a la libre flexibilidad del encuentro.
Suministra ciertos cantos a los solitarios robles que deparan su destino, con un paso dubitativo y su mirada en las estrellas titilantes que guían su andar. El silencio de la noche intimida a la piel, donde el frío del nuevo rocío resquebraja viejas costumbres.
Cada impulso del remo marca en fuego un mundo nuevo en su cordura, pero a la vez va cortando eslabones de una oxidada cadena de hierro, forjada por antiguos paradigmas bajo miles de lunas atrás. Cada corte se hace valer, doloroso y presente en su llamado; pero algo en el centro de aquel bosque se mantiene latiendo, rebosante de energía viva, desbordante en color.
Unos pasos más y la niebla va cediendo, su columna dolorida encuentra un nuevo equilibrio, y unos viejos sauces lo reciben expectantes. Al mirar hacia atrás no encuentra más que polvo y niebla, ya habiendo cruzado el lago y perdiendo el bote en el camino. Tomando aire profundamente, contemplando el esplendor de su estrella guía, toma las riendas de sus cuerpos y penetra aquel portal. El frío parece congelar sus huesos, queriendo darle una nueva oportunidad para regresar, pero su fuerte espíritu decide atravesar el último dolor, crujiendo en un canto de guerrero. Traspasando finalmente el gran muro, un gigantesco corazón de cristal abraza sus mantos, acaricia sus ojos y arropa su cansancio.
-“Finalmente has llegado hermano, bienvenido.”- dice una brillante luz a su lado, cuya presencia cautiva su alma.
Sinceras lágrimas se derraman por su rostro, comprendiendo que ya nada aguarda ni desea, saciando su sed en el Gran Manantial, cuyo centro de funde en su interior.

Brote de vertiente, llévame donde tu rostro acapare mi mirada, y ya sin titubeos estreche mi ancho corazón hacia tu luz. Hazme fuerte para atravesar con valor los pantanos de mi mente, y hazme humilde para aceptar la ayuda de cualquiera de tus santas manos. Que la luz brote en mis poros hasta renacer en Ti…

viernes, 27 de febrero de 2009

Volviendo a mis raíces




Cuando suenen los tambores, latiendo en la corteza de mi madera sabré que el encuentro se ha terminado de consumar. Allí te encuentras aún, paciente, comprensivo, fraterno en el llamado de mi Ser. Es tu sabiduría quien me mantiene en camino, son tus raíces las que me enseñan a andar. ¿Será por siempre esta espera eterna en la cual podamos ser uno finalmente?
Pero tú te mantienes simple, verde, vivo en los suspiros de mis sueños. Siempre aparece tu imagen en el viento, recordándome nuestro lazo de unión. Y es allí cuando siento el aroma de mi origen, y en un torbellino de esencia me entrego a mi verdad, permitiendo que mi piel vuelva a su seca textura, mis ojos vuelven a fundirse en el verde, y mis raíces me son devueltas para entrar en contacto nuevamente con mi fuente vital. Puedo sentir la energía del bosque en mi sangre otra vez, y abro mi pecho con alegría en un acto de liberación, dejando volar aquella gran águila encerrada en la madera, contemplando su perfecto vuelo entre los colores de la Luz, nuevamente libre.
El fraterno ritual de bienvenida culmina con el canto del chamán, y con el brillo de mis ojos me despido con gratitud a aquellos grandes seres, volviendo a mi nueva experiencia, volviendo a mi piel, confusiones y opiniones. Pero se que ellos han de esperarme hasta aquel momento, aquel sagrado presente en el cual vuelva nuevamente a mi hogar.
Espera, dulce espera, permíteme aunque sea recordar con alegría mis senderos recorridos, y transitar con estrecha voluntad mis próximos vuelos. Permíteme mantener contacto con mi inspiración sin límites, para abrir mis alas a los vientos y entregarme a la corriente más sincera, con la fe marcada en mi frente, dejándome guiar por el susurro de mis sabios ancestros, que allí me aguardan, enormes y silenciosos, y yo a ellos…